martes, 28 de octubre de 2008

DESIGUALDAD ECONOMICA

La evaluación de la CEPAL, en cuanto a la desigualdad económica muestra un panorama nada bueno para América latina. La desigualdad económica es finalmente uno de los mayores problemas y aquí en el Perú, la pobreza llega al 48% de la población, como una muestra de la desigualdad. Y es que la pobreza resulta un monstruo con muchos tentáculos que afectan a todos los sectores de la sociedad peruana, especialmente a la rural.La pobreza y la pobreza extrema, también se manifiesta sobre los niveles de alimentación (desnutrición), especialmente en las primeras etapas de la vida, donde se produce precisamente el mayor desarrollo corporal del ser humano, los índices de desnutrición en nuestro país son relevantes, afectando sobre todo al sector mas desprotegido, como son los niños y los miembros de la tercera edad. Pero el monstruo ataca con sus múltiples tentáculos, así vemos que el nivel de ausentismo escolar es muy alto, tanto como el nivel de deserción escolar. Otro punto relevante es el grado de analfabetismo en nuestro país, comparativamente con otros de la región, estamos muy por debajo de lo que se podría esperar para el siglo 21. Una muestra de la misma, es la muy reducida inversión en el capital humano, puesto que será muy difícil conseguir la tan mentada formalización del capital interno, con personas que no poseen cierto grado mínimo de comprensión y manejo de conocimientos básicos. Un tentáculo mas del monstruo de la desigualdad, toca el tema de la salud, la alta incidencia de la morbilidad en el país y las reducidas acciones que se toman en torno a los niveles críticos de atención primaria y grados de hospitalización, incluyendo en ello, las políticas de prevención de enfermedades (somos testigos de la reaparición de enfermedades epidémicas como el dengue, la malaria e inclusive la rabia), nos muestra un país pobre realmente en ideas que aporten alternativas de solución a estos males.Hace ya algunos años escuchamos el término “chorreo” que finalmente suena a un grifo de bombero para unos pocos y un gotero para muchos otros (CEPAL hable de una relación de 50 a 1 entre los menos favorecidos y los que normalmente poseen el capital en América Latina) , siguiendo la tónica del gotero, habrá que considerar al Estado peruano como la válvula que debe regular la distancia entre los menos favorecidos y los más, no con el simple acto de una transferencia de derechos y propiedades como la estatización y nacionalización, sino creando mecanismos que permitan un crecimiento sustentable a la gran masa poblacional, esto incluye la responsabilidad social de aquellos que poseen mas y que finalmente deben entender que el desarrollo socioeconómico del país, permitirá crecer a los mercados de consumo interno y con ello la posibilidad de incremento del valor agregado y de la utilidad sobre la producción. Y así podríamos hablar de muchos de los tentáculos del monstruo de la desigualdad económica, como la desigualdad de género y la discriminación racial, pero esperemos que las algunas enseñanzas sobre al pobreza, como los de Amartya Sen iluminen a nuestros políticos de turno.